Bobalicones y paranoicos son esa especie de mundillo periodístico conservador que actúan como lobby ya sean desde tierras españolas, anglosajonas o del espacio exterior, augurando un escenario de catástrofe interesada para crear una imagen de declive, precisamente hablando de Grecia, Portugal y España con tres socialistas al frente de esas naciones y cuyo resultado microeconómico y macroeconómico difieren sino en la totalidad, en una gran proporción.
Son esos mismos diarios liberales lo que alababan a España para ir a una guerra apoyada por un laborista de boquilla como Tony Blair; y curiosamente es esa misma prensa sensacionalista y anti europeísta, la que se considera defensora del euro cuando entre sus páginas se reflejaba el miedo a la devaluación de la libra. Mucho debería callar el Reino Unido y sus medios de comunicación que se han alzado a la vanguardia de la sostenibilidad económica cuando su sistema financiero ha estado a punto de derrumbarse y fue resuelto y arreglado precisamente por capital español procedente del Banco Santander.
Sean Felices









