¿ Y SI NO ÉRAMOS TAN RICOS COMO PENSÁBAMOS?
El pasado sábado escuchaba decir a el Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que este país ha crecido acosta del endeudamiento de todas y cada una de las familias que vivíamos por encima de nuestras posibilidades. Yo me planteo si realmente es así y cómo solucionar la corriente de impulso, antes al gasto sin dinero y ahora al ahorro desmesurado.
Era insostenible una economía basada en el ladrillo y en el consumo de las familias (con dinero a veces ficticio), pero era tan insostenible en 1998 como en el 2010 y estamos construyendo el camino para caer en los mismos errores. Las empresas solo buscan resultados a corto plazo.
Pero no sólo es problema de las empresas, sino también de las Administraciones Públicas. Una reflexión que me he planteado al leer en el perfil de facebook de la Alcaldesa de Cáceres, Carmen Heras, que decía “menos mal que algunas tertulias comienzan a debatir si no estarán los ciudadanos exigiendo a las administraciones lo que estas no pueden darles”. ¡Qué razón tiene! Hemos caído en el error de pensar que las Administraciones son las salvaguardas de toda iniciativa que se encuentre nada más cruzar el rellano de la puerta de nuestra casa. La iniciativa privada debe proponer y apostar por nuevas ideas sin tener a papá Estado, Comunidad Autónoma o Ayuntamiento detrás de ti para financiarte. Debemos cambiar el chip.
Sean Felices





